CULTIVAR LA PACIENCIA, LA ASIGNATURA PENDIENTE EN LA SOCIEDAD DE LAS PRISAS

­–papá… me aburro– me decía mi hija poniendo morritos
–Pues sigue así hija–le contesté–es un gran ejercicio.

Esta situación pasa a menudo en mi casa con tres peques correteando por allí. Aburrirse es algo que no nos gusta nada como humanos, queremos tener la mente distraída todo lo que nos sea posible. Pero como bien les contesto siempre en casa, nos hace mucho bien.

La vida no va a la velocidad a la que la estamos imponiendo estos últimos años, si tú plantas tomateras hoy, es posible que no empiecen a salir frutos hasta pasado dos temporadas. Si sabemos que la vida va en estos tempos…

 ¿Qué sucede entonces?

Vivimos en un momento social donde reina la inmediatez.

La música a un clic en el iPhone

cuando antes tenías que poner el cassette. Si tenías suerte se rebobinaba automático, pero si no, tirábamos de un boli, los de mi generación sabrán de qué hablo 😉

La información a la palma de la mano

Hace nada teníamos que acudir a enciclopedias polvorientas o ir a bibliotecas a perdernos entre fichas de papel para encontrar la respuesta a nuestras preguntas, hoy tenemos la info que queramos a simple golpe de clic y de SanGoogle.

El entretenimiento audiovisual es el que quiero y cuando quiero

Antes te apuntabas la hora y el día a la que daban la película que querías ver en un post it para acordarte y ponerla a grabar, si es que no podías estar en casa en ese momento y ahora…

Bueno todo este ataque de nostalgia de los 90 desenfrenada, para decir que hemos ganado mucho con toda la tecnología que nos facilita estas cosas y muchas otras, pero estamos perdiendo la paciencia.

Aquella calma, que nos hace entender que no todo puede ser aquí y ahora y eso, si hablamos de una película, una canción o un artículo da más a menos igual. Pero si hablamos de proyectos de vida, sentimientos, resultados personales, nos encontramos con el problema que nos afecta a muchos, pudiendo hacernos sentir miedo, falta de control, tristeza, apatía y en consecuencia ansiedad.

Así que nos toca, no hay más remedio, aprender a ser pacientes y poder aplicarlo de manera consciente a nuestro día a día. Desde mi punto de vista esto es lo que necesitas integrar para conseguirlo:

Nunca nada sale a la primera perfecto

Ni a ti ni a nadie. Woody Allen decía que le había costado 10 años triunfar de la noche a la mañana. Todo lo que cuesta tiene más valor, así que a por ello.

El ahora genera frustración

No puedes desear tenerlo todo en el momento, este pensamiento genera grandes dosis de sufrimiento a nuestro cerebro.

Acepta el error

Te equivocarás no pasa nada, aprende de cada paso en falso que des, te ayudará a crecer.

No te compares

Compararte con los demás hace que exageres tus errores, con el único que te tienes que medir es contigo mismo.

Cáete

No se trata de no caerse se trata de levantarse cada vez que tropieces.

Sé realista

Si tu objetivo es aprender a volar, ya puedes ser paciente que no lo conseguirás. Ves a por aquello que esté a tu alcance.

Recuerda que más allá del esfuerzo y de la suerte, existe una virtud que te permite alcanzarlo casi todo en esta vida: la paciencia. Espero que la puedas empezar a poner en práctica. Y si lo estás haciendo ya cuéntame ¿Cómo lo haces para conseguirlo? ¿Tienes algún secreto que puedas compartir?

Selección de Mentoring